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Caja de los 5 Sentidos

¿Es una buena idea regalar un gato? Primero necesitas saber ESTO.

Un gato es una de esas mascotas que puede parecer el regalo ideal para cualquier persona. Los gatos pueden ser muy cariñosos, incluso su ronroneo tiene tantos beneficios para la salud mental de las personas, son seres simplemente increíbles, pero justamente, son seres vivos.

No debemos regalar un gato sin antes considerar esto.

Antes de pensar en regalar un gatito, debemos estar conscientes que es una inmensa responsabilidad, y es una responsabilidad para cualquiera, desde los más pequeños, hasta los más maduros. No se trata de comprar un peluche, un juguete de felpa o una decoración que se vería muy bonita en nuestra casa. Porque si bien son muy cariñosos, también son muy independientes y no pueden vivir encerrados por siempre.

Es por ello, que si queremos obsequiar un gato a una familia o a cualquier casa, debemos estar completamente conscientes de los siguientes puntos muy importantes.

Siempre será mejor adoptar que comprar

Hay razas de gatos que tienen precios que se elevan a los cientos y miles de euros y que necesitarán más gastos y más gastos. Pero además de lo económico, debemos estar conscientes que hay muchos gatos que han sido abandonados, a los que se les negó una vida digna y terminaron en la calle, o si fueron afortunados, en un refugio. Ellos también necesitan un hogar y un dueño que los trate bien. En España, son abandonados más de 138 mil mascotas al año, y cada vez la situación empeora. No es posible que queramos seguir una horrenda tradición de negligencia y descuido. De esta forma, si al final consideramos que sí daremos de regalo un gato, entonces lo mejor es que lo adoptemos y le demos a él un nuevo hogar.

No puede ser una sorpresa

Tal vez podamos pensar que vamos a sorprender a esa persona especial con un gatito, que va a ser el mejor regalo que haya recibido y será feliz. El problema, es que los gatos, desde su primer día, van a necesitar demasiadas cosas, y el hogar deberá estar perfectamente adaptado para recibirlo de la mejor manera y el gato podrá tener todo lo que necesita para sentirse cómodo y bienvenido. Debemos primero platicar, primero charlar con esa persona y asegurarnos que sí va a querer al gato y sí le va a dar un buen lugar. Ya entonces es cuando nos atrevemos a obsequiar al gatito. Además que debemos confirmar que nadie en la casa sea alérgico al cabello del gato, que no haya algún peligro particular para él y que realmente podrá vivir felizmente en un nuevo hogar.

Un gato no puede ser un regalo sorpresa, necesita de muchos cuidados.

Los gatos no son moda

Es común que por momentos los gatos se pongan de moda y creamos que es el regalo genial de la temporada, tal vez porque apareció un gato ejemplar en una película o en una serie, si hubo algún evento popular o viral popularizado por un gato, ya es entonces el regalo de moda. Incluso hay razas que se convierten en tendencia y piensan que tenerlo en la casa ya es un signo de nivel y de personalidad. Un gato nunca puede ser regalado como una manera de estar a la moda, como si fuera un vestido, un sombrero o unos zapatos. Nunca podemos dejar de pensar que el gato es un ser vivo y lo debemos tratar como tal, si regalamos uno porque queremos ser populares, estamos cometiendo un terrible error.

Pueden vivir por muchos años

Y como seres vivos, van a crecer y cada vez con mayores necesidades, van a buscar reproducirse y no van a pedir ninguna clase de permiso. Y si la nueva casa a donde va a ir el gato no está dispuesta a darle un hogar por muchos años, ambos la van a pasar bastante mal. Un asunto a tener en cuenta con los gatos es que pueden ser muy delicados, pero además muy longevos. Simplemente, el promedio de vida es de 16 años, y algunos llegan a alcanzar los 20 y pocos aún más. De esta forma, los gatos se convierten en un compromiso de toda una vida, si una pequeña recibe un gato recién nacido a los 10 años, el gato seguirá con ella después de que cumpla los 26, habrá ido a la universidad y tal vez ya se case o tenga un trabajo, y deberá seguir siendo capaz de cuidar al gato.

Necesitan demasiados cuidados

Los gatos pueden ser muy frágiles y es que realmente no están del todo acostumbrados a la vida doméstica. Es muy común que se enfermen gravemente, que sufran heridas al estar solos, que coman cosas peligrosas para su organismo. Y, lo peor de todo, es que no serán tan dóciles como un perro cuando necesiten ayuda médica, no es extraño que se pueda sentir amenazado y rechace tu ayuda. Además que no puede vivir tan fácilmente en una casa que no esté listo para él, necesita de un lugar especial para liberar sus desechos, necesita de espacios particulares para cuidar sus uñas, para limpiar su pelaje, para hacer actividad física, para comer y para jugar. Y lo peor de todo, es que si no lo cuidamos y procuramos como el gatito lo necesita, también puede hacerle daño a nuestra salud y a la de todos los que queremos.

Los gatos necesitan muchos cuidados pero aún son animales salvajes

Todavía son animales salvajes

La realidad es que el felis silvestris catus es una especie que no ha sido domesticada del todo, aún tiene el adjetivo de “silvestre” en su nombre científico. Y si lo comparamos con el perro, realmente sigue siendo una especie salvaje, incluso en algunas zonas ha sido considerado como una especie intrusiva y ha tenido varios efectos negativos en algunos ecosistemas. Por ello es que no nos necesita para sobrevivir, que es bastante independiente y que no podemos confiar en su amor y fidelidad, más que con un perrito, nos debemos esforzar para ganar su corazón.

Si queremos que esa persona especial tenga algo suave para abrazar y acariciar, podemos regalar un peluche; si queremos que esa persona tenga una fuente infinita de amor, podemos hacer que ese mismo peluche diga “Te amo” cada vez que lo abrace; pero si queremos regalar un gato, debemos estar seguro que la persona estará comprometida a obsequiarle los mejores cuidados y un verdadero hogar. Así, y solo así es como podemos considerar que un gatito sea nuestro próximo regalo.

Un gato sólo debe ser un regalo cuando estamos seguros.