Saltar al contenido
Caja de los 5 Sentidos

¿Piensas regalar un perrito? Esto es lo primero que necesitas saber

Para regalar un perro, debemos estar conscientes de esto.

Podemos pensar que no hay mejor regalo en el mundo que un perro, y tal vez sea cierto, un perrito se puede convertir en nuestro mejor amigo, en nuestro compañero de aventuras, en lo que más amamos en esta vida. Pero también puede ser un grave, muy grave, error. No es un regalo que podamos tomar a la ligera.

Tristemente, no es extraño ver por las calles y en refugios a una enorme cantidad de cachorros que fueron abandonados por haber sido regalos inconscientes. Es por ello, que antes de decidir que nuestro obsequio sea un perrito, éstos son puntos muy fundamentales que debemos considerar y reflexionar para no tomar una decisión equivocada.

Los perros son seres vivos

No son un juguete, no son un peluche, no son un par de zapatos que regalas utilizas una vez y olvidas en lo más profundo de tu armario. No. Los perros tienen sentimientos, tienen necesidades, y así como nosotros comemos y respiramos, ellos también necesitan comer y respirar. No los podemos tratar como un objeto, sino que merecen respeto y una vida digna. Y debemos reconocer que no todas las familias, ni todas las personas, son capaces de proporcionar un buen lugar para ellos. No solamente necesitamos saber que la persona que lo reciba lo quiere y le dará amor, sino también le dará todo lo necesario para vivir como cualquier ser vivo lo merece.

Los perros son seres vivos y necesitan una vida digna.

Adopta y obsequia un hogar

Es muy sencillo pensar que, si la familia es responsable y quiere un compañero para el más pequeño, entonces lo mejor es comprar un cachorro. La verdad es que desde el principio debemos considerar esto. Muchos de los criaderos de animales maltratan demasiado a los perros, solamente los tienen como si fueran máquinas que producen bebés, encerrados en jaulas, con los cuidados mínimos. Y es peor aquellos que hacen cruces entre razas no compatibles y los cachorros solamente sufren, si es que llegan a nacer. Siempre es mejor ir a un refugio y adoptar alguno de los que ya fueron abandonados. De esta manera, no solamente estaremos pensando en un regalo para una persona, sino que a los perritos mismos les estaremos regalando un nuevo hogar.

Necesitan espacio

Podemos encontrar razas de todos los tamaños, desde los más diminutos que pueden caber en un zapato, hasta los perros que son más grandes que nosotros. Y cada uno va a necesitar su espacio. Muchos perros son demasiado activos y se molestan o los abruma la ansiedad si no tienen el suficiente espacio para jugar y moverse y correr. Algunos perros no pueden estar encerrados pues se desesperan y comienzan a morder y romper cosas. No pueden estar en un departamento demasiado pequeño, ni en un patio diminuto, ni muchos en una jaula o encadenados sin poder correr. Y justamente por eso mismo es que muchos perros se escapan en cuanto tienen la primera oportunidad y ya no regresan a casa.

Los perros necesitan espacio y un verdadero hogar.

Los perros no son temporales

Como ya lo comentamos, los perros son seres vivos y como todos los seres vivos van a crecer. Un cachorro no puede ser un compromiso de unos días y nada más, es un compromiso de por vida, al menos de la vida del can. El perrito dejará de ser perrito y debe estar muy bien educado al crecer, pues llegará a la edad de querer reproducirse y llegará a la edad en que ya no es tan pequeño como para solamente cargarlo. Así como nuestros niños, nuestro perro necesitará vacunas, necesitará medicinas, una dieta saludable y mucho ejercicio para crecer sano y fuerte o su salud sufrirá las consecuencias.

Son una responsabilidad

Van a necesitar muchos cuidados. No dejaríamos a un niño, o anciano o adulto o persona en general, sin una revisión médica periódica, tampoco podemos dejar a un perro igual. Así como tampoco las personas pueden comer cualquier cosa, los perros pueden ser muy sensibles a alimentos que a nosotros nos parecen normales. Puede haber accidentes, puede haber enfermedades, no podemos descuidarlos y esperar que no pase nada, así es como tenemos tantos ejemplos de perros agresivos, antisociales o simplemente incapaces de convivir con otras personas, o incluso con otros perros.

Los perros son una responsabilidad y necesitan cuidados.

Además, son un gasto

Y cuando necesiten ir al médico, cuando sufran un accidente o se enfermen, cuando necesiten tener sus vacunas, incluso para comer lo más decente, necesitamos tener la cartera lista. Los perros no son baratos y no podemos tenerlos apenas sobreviviendo con lo mínimo. Van a necesitar lo mismo que nosotros necesitaríamos para vivir: agua, comida, techo, cobijo, atención médica y, si le queremos dar esa oportunidad de tener una vida digna, también van a necesitar sus detalles para el ocio y el divertimento. Y nosotros vamos a necesitar muchas cosas para educarlos, para controlarlos, simplemente para sacarlos a pasear y recoger sus desechos. Tener un perro no es nada barato, incluso para la vida más sencilla y apenas digna, se necesitan hacer muchos gastos.

Y no puede haber mejor regalo en el mundo

Y sí, es completamente cierto, un perro es el mejor regalo que alguien pudiera recibir. Es un compañero incondicional, es amor, es alegría, es fidelidad, lealtad. Tenerlo como mascota es verdaderamente una fortuna y tenerlo como amigo es lo más maravilloso que alguien pueda soñar. Pero para ello, nuestro perro debe tener una vida feliz, una vida alegre, una vida sana y contar con un verdadero hogar. Y no es nada fácil, no todas las familias ni todas las casas pueden garantizar que ese perro va a vivir bien. Regalar uno no es una decisión que pueda, ni que deba ser tomada a la ligera.

Un perro puede ser el regalo perfecto si se regala con consciencia.

La triste realidad es que en España hay más de 138 mil mascotas abandonadas al año, siendo así uno de los países donde más sucede esto. Sí, podemos adoptar y hacer que la situación sea mejor para tantos y tantos perros que lo necesitan, pero no debemos, como simples seres humanos, obligar a un ser vivo, que merece una vida digna, a sufrir hambre y pena solamente porque pensamos que pueden ser un bonito obsequio. Primero debemos reflexionar, después podremos regalar.